Nos mueve la inhumación directa al suelo y volver a la tierra compostando el cuerpo humano fallecido

Queremos ejercer nuestro derecho a un

Enterramiento Natural

Inhumación Directa al Suelo

El enterramiento natural es inhumar de forma ecológica, simple, directa en el suelo la cual permite un retorno del cadáver del difunto al ciclo de la biosfera.

El enterramiento natural se practica en el cementerio natural, un espacio memorial ubicado en la naturaleza.

Otra característica es que el enterramiento natural ofrece un espacio para inhumar sin adquirir una parcela mortuoria. Ofrece pues un espacio viviente donde el difunto puede ser recordado por las generaciones futuras como parte de la naturaleza que lo acoge.

La simplicidad y la belleza de un entierro natural se puede combinar con cualquier tipo de ceremonia y ornamentos preferidos que reflejen los deseos y el carácter de su ser querido fallecido. La única condición es que estos no sean tóxicos para el ambiente.

Para un enterramiento natural es imprescindible un ataúd biodegradable (de madera sin tratar, cartón o mimbre) y que el cuerpo difunto no haya recibido ningún tratamiento de conservación (tanatopraxia).

La idea del enterramiento natural conlleva también aceptar que no habrá una tumba donde fijar la memoria del difunto, sino en la belleza de todo el espacio natural donde se inhuma de forma ecológica.

El enterramiento natural, sin tumba de hormigón, directo al suelo es una práctica que ya está autorizada en España para los practicantes del islam. Por este motivo no debería haber limitaciones administrativas para facilitarlo sin estar afiliado a ninguna religión.

La Asociación para el Enterramiento Natural reclama pues esta práctica en espacios memoriales existentes o de nueva creación que ofrezcan este tratamiento post mortem respetuoso con la ecología y que facilita la conservación de la naturaleza.

Compostaje Humano

La reducción orgánica natural o compostaje humano se basa en un proceso biotecnológico de descomposición aeróbica, la cual consigue convertir el cuerpo difunto en humus fértil en poco más de dos meses.

Todo ello con solo el trabajo de microorganismos naturales. De momento, este tratamiento sólo está legalizado en Estados Unidos, bajo la denominación de reducción orgánica natural o recomposición.

Otra opción de inhumación de bajo impacto ecológico es el compostaje de difuntos o también conocida como reducción orgánica natural.

En Europa hay una organización belga que lo demanda bajo la denominación conceptual de humusación o proceso de compostaje humano natural.