Promovemos el enterramiento directo al suelo y el compostaje humano en España.
Promovemos el enterramiento directo al suelo y el compostaje humano en España.
Cementerio Natural
¿Qué es?
Un cementerio natural, también llamado verde, es un espacio funerario ubicado en plena naturaleza —como bosques o entornos rurales— donde los entierros se realizan directamente en la tierra, sin materiales contaminantes ni estructuras artificiales.
Se caracteriza por facilitar el entierro directo en el suelo, integrando el proceso funerario en el entorno natural. Por ello, cada vez más administraciones locales están adoptando este modelo, ya que favorece la conservación del paisaje y aporta una forma más armoniosa y respetuosa de entender los servicios funerarios.
Su finalidad es ofrecer una alternativa ecológica a los cementerios tradicionales, contribuyendo al mismo tiempo a la protección de la biodiversidad mediante planes de gestión ambiental que preservan bosques nativos y hábitats naturales.


En un cementerio natural, la tierra no se divide en parcelas privadas, sino que se concibe como un espacio común compartido. Esto permite optimizar su uso y acoger más entierros que los modelos convencionales con nichos o tumbas de hormigón, favoreciendo el retorno del cuerpo a la naturaleza.
Además, uno de los objetivos clave de este movimiento es impulsar que los ayuntamientos incorporen espacios de enterramiento natural en sus cementerios municipales, eliminando barreras de hormigón y facilitando esta opción a la ciudadanía. Desde entidades especializadas como la Asociación para el Enterramiento Natural se asesora a gobiernos locales para hacer realidad este modelo, ya implantado en varios países europeos.
Este enfoque, desarrollado desde finales del siglo XX, responde a una creciente demanda social de alternativas funerarias más sostenibles, sencillas y coherentes con el cuidado del medio ambiente.
Los cementerios verdes son una realidad en constante expansión que refleja los valores y la creciente conciencia medioambiental de personas de todos los ámbitos de la sociedad.
A finales de 2022, en el Reino Unido se contabilizaban más de 270 espacios de entierro natural registrados. En Estados Unidos y Canadá, existen 81 cementerios verdes, además de 290 cementerios convencionales con áreas de entierro natural.
Este modelo de enterramiento comenzó a desarrollarse legalmente a principios de la década de 1990 en países anglosajones como Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Australia.
A partir de mediados de la segunda década del siglo XXI, esta tendencia ha empezado a extenderse a otros países, aunque de forma gradual. Es el caso de los Países Bajos y Francia, donde ya existen diversas iniciativas, como los cementerios de Niort e Ivry-sur-Seine (París), entre otros.

Principios básicos de un Cementerio Natural
- 1
Prohibición del embalsamamiento químico.
No se permite el uso de formaldehído ni otras sustancias químicas. Al prescindir de productos conservantes, el cuerpo se descompone de forma natural, respetando el principio esencial de «tierra a la tierra».En caso de ser necesario acondicionar ciertos rasgos, se emplearán exclusivamente productos naturales y biodegradables. Es posible preparar el rostro con lociones y ceras respetuosas con el medio ambiente, garantizando al mismo tiempo una apariencia digna para los familiares que así lo deseen.
- 2
Inhumación directa en la tierra.
Los restos mortales se depositan en un féretro de materiales biodegradables (cartón, fibras vegetales, etc.) o se envuelven en un sudario de fibras naturales, para ser enterrados directamente en la tierra, en fosas de poca profundidad.En la sepultura se emplea únicamente tierra natural, sin incorporar ornamentos no degradables ni lápidas de piedra u otros elementos permanentes.
El cementerio natural se concibe como un lugar de recuerdo en armonía con el entorno, donde los difuntos regresan a la naturaleza. Frente a los modelos tradicionales basados en estructuras de cemento, aquí la memoria del ser querido se preserva en el propio paisaje natural.
- 3
Restauración y conservación del entorno.
A los pocos meses de realizar un entierro, la superficie de la tumba se restaura con vegetación autóctona, favoreciendo la regeneración natural del paisaje. El cementerio natural se concibe como un espacio sagrado y memorial integrado en la naturaleza.Estos espacios cuentan con una red de senderos para caminar y algunos bancos discretamente integrados, pensados para el recogimiento y la contemplación.
La entidad gestora se compromete a que el terreno no será destinado a otros usos y a garantizar la protección del ecosistema de forma permanente.
El estatuto de protección ambiental de los cementerios verdes constituye, además, una garantía para la conservación del paisaje y del entorno natural.
- 4
Honrar a la tierra.
En un cementerio natural, el recuerdo del difunto no se materializa en una lápida, sino en la experiencia vivida por los familiares, al permitir que su ser querido regrese a la tierra de forma respetuosa.En los entierros verdes, la memoria permanece integrada en la belleza y la biodiversidad del entorno, formando parte del propio paisaje natural.
La esencia de este modelo radica en que el cuerpo se reintegra en los ciclos naturales, contribuyendo a la fertilidad del suelo y a la continuidad de la vida. Así, el mayor tributo consiste en que, a través de la descomposición, se genera nueva vida.
- 5
La tierra es de todos.
El entierro en un cementerio verde requiere una planificación responsable por parte de la gestión, con el objetivo de garantizar un uso sostenible del espacio.Esto implica asegurar la existencia de zonas plenamente reintegradas en la naturaleza, donde los restos mortales ya se han descompuesto, favoreciendo así la continuidad del ciclo natural y la disponibilidad futura del terreno.
Cierra el ciclo cuidando la tierra
